
Se denomina pornografía infantil a toda representación de menores de edad de cualquier sexo en conductas sexualmente explícitas. Puede tratarse de representaciones visuales, descriptivas (por ejemplo en ficción) o incluso sonoras.
El acceso a contenidos pornográficos en general ha evolucionado según han evolucionado los distintos medios; literatura, fotografía, video, cine, DVD, dibujos de animación y en los últimos años el Internet. Internet ha permitido detectar y perseguir a productores y distribuidores de contenidos ilegales que durante décadas habían operado impunemente, pero también ha facilitado enormemente el acceso a este tipo de pornografía.
No cabe duda que la protección de los niños y niñas depende en gran medida de los padres y madres de familia, los cuales deben estar al pendiente de su educacion, así como participar en todas las etapas de su desarrollo. La comunicacion y la confianza que logre establecerse entre ellos jugara sin duda el papel de mayor importancia para la prevencion, y evitar que mas niños y niñas se vean abusados no solamente fisicamente, sino psicologicamente.
Escuchemos a nuestros niños y niñas, seamos participes de cada etapa de su vida, ellos la razon y el futuro de nuestro planeta.



